Último ejercicio: Florecer (RESULTADOS).

Cortometraje realizado



Pintura realizada

Pintado por mí, trabajo final.

Pintado para el corto.

Texto realizado


Vivimos en una sociedad donde mostrar tus sentimientos es algo malo, es algo que se envidia en secreto y es tachado de débil en voz alta.

En una realidad donde se castiga la verdad y se premia la falsedad a base de likes y seguidores. 

Sin embargo, nos sorprendemos cuando descubrimos que lo que vemos es mentira.


No queremos afrontar la cruda realidad, pero tampoco queremos ser engañados, entonces, ¿qué es lo que buscamos? 

 -pausa-

(Pasamos a ver cómo se comienza a pintar el lienzo. Close-up de la pintura, los trazos…)

 

No es una pregunta a la que yo pueda responder, pero puedo empezar por ser la primera que desnude su corazón y mente frente a los demás. 

 

Y sí, mentiría si dijera que no me da miedo. Pero igualmente, me gustaría hablarte del dolor:

De un pecho asfixiado, pidiendo clemencia y cordura; de un corazón que pide a gritos convertirse en piedra y no romperse; o de un cerebro que no es capaz de mostrar con claridad el reflejo que se ve en el espejo.

 

 -pausa-

(Tomada de aire del narrador. Mezcla de los colores.)

 

 Muchos de nosotros vivimos pensando constantemente en la versión que tienen las personas de nosotros en su cabeza.

Pueden ser miles o ninguna, pero anhelamos adaptarnos a ella. Porque nos da miedo.

 

Nos da miedo enfrentarnos a la realidad o no ser capaces de salir de la mentira distorsionada que hemos creado.

 

Parece que se nos olvida que somos humanos; que tenemos miedos; que sentimos; que nos encanta reírnos y que llorar es una cualidad, no un defecto. 

 

Y sí, soy la primera en alzar la mano si preguntas a quién se le olvida ser humano.

 

-pausa-

(Plano de lejos, viendo a la persona dibujar/pintar a cámara rápida, como si estuviera mucho tiempo pintando, vaya.  Se la ve con pintura por el cuerpo/cara. )

 

 

¿Tan difícil es ser conscientes de quiénes somos? ¿De lo que queremos? ¿A qué esperamos para saberlo? ¿A crecer? ¿Cómo esperas crecer si no sabes quién eres?

 

Y vuelta a empezar el bucle.


 -Suspiro-

 

Quiero dejar de pretender que soy la reina de un corazón indestructible, mientras me lleno el cuerpo de heridas.

La realidad es inevitable y no, no la soporto,

Pero menos aún soporto las mentiras.

 

Estoy cansada de tomar la decisión de mentirme y no progresar.

Si tengo heridas, quiero que sean de progreso, no de arrepentimiento.

 





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